Impuesto de circulación

| octubre 6, 2011 | 1 Comentario

Existen diferentes tributos que debemos pagar por el privilegio de contar con un coche, empezando por el IVA  tras la compra y el Impuesto de Matriculación. Estos son sólo los primeros, ya que después habrá que hacer frente al Impuesto de circulación si queremos utilizar efectivamente el vehículo. Os explicamos donde hay que pagar este impuesto y, sobre todo, como se calcula.

El impuesto de circulación o Impuestos sobre Vehículos de Tracción Mecánica es un tributo directo que deben pagar los propietarios de la mayoría de vehículos por el mero hecho de poseerlo y de poder este circular. Este impuesto se paga de forma anual y tiene vigencia del 1 de enero a 31 de diciembre.

En principio, todos los vehículos deben pagar el impuesto de circulación aunque a efectos prácticos la ley (Real Decreto 2/2004)  identifica en primer una serie de vehículos que por su especial consideración y por no estar destinados a circular no están sujetos al impuesto, así como otros que están exentos de pagar:

  • Vehículos considerados de colección.
  • Vehículos en situación de baja y no sean aptos para circular.
  • Vehículos que tengan un permiso puntual para circulación en carreras u otro tipo de eventos deportivos o festivos.
  • Vehículos oficiales de las administraciones públicas adscritos a la defensa nacional o seguridad ciudadana.
  • Vehículos de organismos consulares, representaciones diplomáticas y todos aquellos extranjeros acreditados para circular por el pais.
  • Ambulancia,aAutobuses y microbuses y aquellos vehículos destinados al  transporte público con más de nueve plazas.
  • Vehículos destinados al transporte de personas con movilidad reducida.
  • Tractores, remolques y semirremolques que cuenten con la Cartilla Agrícola.

Los vehículos que no tengan esta consideración deberán pagar el impuesto de circulación.

Gestionado por el ayuntamiento

En virtud del texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales corresponde a los ayuntamientos la gestión de este impuesto y por lo tanto serán ellos los responsables de cobrarlo, pudiendo establecer además exenciones a la norma general y sus propias tarifas, siempre dentro de unos límites.

El siguiente cuatro(pinchar para hacer más grande) muestra las cuotas generales sobre las que después los ayuntamientos podrán incrementar aplicando un coeficiente no superior a dos. El importe a pagar dependerá de la potencia del coche y de lo ecológico que sea, así como de las modificaciones que decida incluir cada consistorio.

 

Los ayuntamientos también pueden optar por reducir el impuesto con una bonificación de hasta el 75% para los vehículos menos contaminantes o que utilicen combustibles menos dañinos para el medio ambiente. Adicionalmente, podrán bonificar con un 100% de la cuota, es decir, eximirle de pagar el impuesto a efectos reales, los vehículos históricos o aquellos que tengan una antigüedad mínima e 25 años.

Recuperar el Impuesto

Este impuesto se cobra de forma anual, pero ¿Qué pasa si vendemos el coche a mitad de año? ¿Y si lo damos de baja? En el primero de los casos, del la compra-venta, deberemos llegar a un arreglo con el comprador si así lo deseamos, para que se haga cargo de la parte proporcional del Impuesto de circulación que le tocaría pagar por los meses que utilizará el vehículo. Si por el contrario simplemente hemos decidido dar de baja el vehículo, deberemos dirigirnos al ayuntamiento para reclamar la devolución de las cantidades no afectas. Es decir, el dinero por los meses que el coche no estará en circulación.

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Imagen-  Arkangel

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Categoría: Fiscalidad

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