El Impuesto de Sucesiones y Donaciones

| septiembre 20, 2013 | 0 Comentarios

impuesto sucesiones y donacionesEl Impuesto de Sucesiones y Donaciones en España es el que determina la fiscalidad de las herencias y las entregas de dinero o bienes entre, por ejemplo, padres e hijos. Este impuesto directo tiene carácter progresivo.

Cuando una persona fallece existen una serie de impuestos sobre la herencia que deja, del mismo modo que también habrá que pagar a Hacienda por la transmisión o donación de bienes o dinero de padres a hijos una vez se superan determinadas cantidades. Lo que ambos hechos tienen en común es que los dos tributan bajo el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, regulado por la Ley 29/1987, de 23 de diciembre Se trata de un impuesto directo, de carácter personal que grava el aumento patrimonial derivado de los bienes recibidos por medio de una herencia o una donación, entre otros supuestos.

¿Qué grava? El hecho imponible

El Impuesto de Sucesiones y Donaciones marca tres supuestos como hechos imponibles de forma general. Es decir, que habrá que pagar este puesto por lo siguiente:

  • La adquisición de bienes y derechos por herencia, legado o cualquier otro título sucesorio.
  • La adquisición de bienes y derechos por donación o cualquier otro negocio jurídico a título gratuito e inter vivos
  • La percepción de cantidades por los beneficiarios de contratos de seguros sobre la vida, cuando el contratante sea persona distinta del beneficiario, salvo los supuestos expresamente regulados en el artículo 16.2, a) de la Ley de IRPF (es decir, los que tributan como rendimientos del trabajo)

Conviene tener en cuenta que cuando los incrementos sean obtenidos por una persona jurídica deberán tributar en el Impuesto de Sociedades en lugar del Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

¿Quien debe pagar?

Como es lógico, el impuesto está dirigido a las personas que reciben los bienes transmitidos y que a efectos fiscales reciben el nombre de beneficiarios. Así, los sujetos pasivos del tributo serán:

  • En el caso de fallecimiento o, como recoge la Ley, en las adquisiciones mortis causa, los beneficiarios y sujetos pasivos serán los causahabientes o herederos.
  • En las donaciones y demás transmisiones lucrativas inter vivos, será el donatario o quien se beneficie de ellas.
  • En el caso de los seguros de vida, los beneficiarios

Cómo se calcula

Una vez sabemos qué grava y quien debe pagarlo podemos pasar al cálculo de Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Lo primer será dar con la base imponible o montante bruto sobre el que se calculará el impuesto antes de practicar las deducciones y reducciones que se puedan llevar a cabo, algo parecido a lo que ocurre, por ejemplo, al elaborar la nómina.

Para las herencias y transmisiones mortis causa, así como las donaciones y demás transmisiones lucrativas inter vivos se calculará a través del valor neto de la adquisición neta individual (de cada heredero para la herencia), entendida esta a efectos prácticos como el valor real de los bienes y derechos, menos las cargas y los gastos deducibles. El cambio viene con los seguros sobre la vida, donde lo que se tendrá en cuenta son las cantidades percibidas por el beneficiario.

El impuesto dispone de una serie de deducciones que podrán aplicarse con carácter general y que afectan especialmente a las transmisiones mortis causa, es decir, a las herencias. En este sentido, podrán deducirse:

  • Las cargas o gravámentes de naturaleza perpetua, te temporal o redimibles que aparezcan directamente establecidos sobre los mismos y disminuyan realmente su capital o valor, como los censos y las pensiones, sin que merezcan tal consideración las cargas que constituyan obligación personal del adquirente ni las que, como las hipotecas y las prendas, no suponen disminución del valor de lo transmitido, sin perjuicio, en su caso, de que las deudas que garanticen puedan ser deducidas si concurren los requisitos establecidos en el articulo siguiente.
  • Las deudas también dan derecho a deducción. En el caso de fallecimiento, se aplica a las deudas que puedan ser acreditadas y quedarán excluidas las deudas que el fallecido hubiese dejado contraídas a favor de alguno de los herederos, legatarios, ascendientes, descendientes o hermanos aunque éstos renuncien a su herencia. En el caso de las transmisiones inter vivos solo serán deducibles las deudas que estuviesen garantizadas con Derechos Reales que recaigan sobre los mismos bienes transmitidos, en el caso de que el adquirente haya asumido fehacientemente la obligación de pagar la deuda garantizada.
  • Las deudas con Hacienda y demás organismos públicos así como la Seguridad Social en concepto de tributos y que se satisfagan por los herederos, albaceas o administradores del caudal hereditario, aunque correspondan a liquidaciones giradas después del fallecimiento.
  • Gastos de ultima enfermedad, entierro y funeral se podrán deducir siempre que se justifiquen.

Además, en el caso de las herencias, se podrán practicar reducciones en función del grado de parentesco con el fallecido según los siguientes grupos:

  • Grupo I: Descendientes y adoptados menores de veintiún años. Podrán deducirse de la cuota resultante la cantidad de 15.956,87 €, más otros 3.990,75 € por cada año que al descendiente o adoptado le falten hasta cumplir los 21 años, con el límite máximo de 40.946,96 €.
  • Grupo II: Descendientes y adoptados de veintiuno o más años, cónyuges, ascendientes y adoptantes. La reducción será de 15.956,87  €.
  • Grupo III: Colaterales de segundo y tercer grado, ascendientes y descendientes por afinidad. La reducción será de 7.993,46 €.
  • Grupo IV: Colaterales de cuarto grado, grados más distantes y extraños. No se podrá aplicar ningún tipo de deducción.

Adicionalmente, las personas con minusvalía física, psíquica osensorial gozarán de  reducción de 47.858,59 euros  independiente de la que pudiera corresponder en función del grado de parentesco con el causante.

Cuánto se paga

La cuota tributaria por el impuesto se determina aplicando a la base liquidable el porcentaje que haya establecido la comunidad autónoma de residencia del fallecido, aunque por defecto se utilizaría el que figura en la ley nacional y que establece un tipo entre el 7,65% y el 34% para las herencias según se expresa en la siguiente tabla:

Después habrá que tener calcular la cuota tributaria a través del coeficiente multiplicador, que también depende del grado de parentesco como muestra la siguiente tabla:

Cada CCAA dispone de cuatro años para exigir el pago del impuesto, el mismo periodo que para reclamar el pago del IPRF, por ejemplo.

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Categoría: Impuesto a las Sucesiones

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